Los doce del patíbulo (...bueno, no tantos)
¿Alerta militar? ¡No pasa nada! Electronic Arts tiene la solución perfecta... (ejem). Así que, si tienes un problema, si crees que nadie te puede ayudar, y si consigues encontrarlo, tal vez puedas contratar al equipo... ¿B?
En Battlefield: Bad Company saben cuál es el problema. En una de las primeras etapas del juego, dos de los personajes principales mantienen una improvisada conversación donde se plantean seriamente los motivos de la guerra en la que están luchando. Ante la imposibilidad de encontrar una razón convincente, uno de ellos suspira y exclama resignado: "En estos momentos somos unos dos mil tíos que están en Europa volándolo todo por los aires", a lo que su compañero responde:
"Pues... sí. ¡No está mal!"
No lo dice en serio...
Como puedes ver, en la mente de los desarrolladores de Digital Illusions CE (DICE) no estaba crear el típico título de guerra violento y estremecedor. Como buen videojuego consciente de sus limitaciones, Battlefield: Bad Company toma los convencionalismos de los shooters en primera persona y hace un guiño a los jugadores introduciendo la frivolidad en un género saturado y rebosante de patriotismo, además de criticar y satirizar sus clichés al estilo de películas como Los violentos de Kelly y Tres reyes.
Pero no te confundas, Bad Company no es uno de esos juegos que se mofan abiertamente ante el público, sino uno con un sofisticado uso de la ironía. Te darás cuenta de esto nada más empezar, en el momento en que escuches la banda sonora del menú principal que, lejos de ser un himno de tambores solemnes y trompetas, comienza con una melodía suave de piano y otros instrumentos de cuerda, que más bien parece un concierto de jazz por su aire seguro y arrogante.
Battlefield: Bad Company es un juego original a la par que refrescante, muy diferente de otros títulos del género, que te invita a bailar al ritmo de su propia música y que refleja un poco la futilidad y el sufrimiento de la guerra, eso sí, teniendo siempre en cuenta que, al final, lo que todo jugador desea es destrozar cosas...
No hace falta que utilices la puerta. ¡Entra por donde te dé la gana!
Basado en un conflicto ficticio contra Rusia, sus protagonistas forman parte de un escuadrón de soldados insubordinados e inadaptados sociales (se llaman compañía B, de ahí el título) que, básicamente, son la carne de cañón del ejército. En concreto, esta aventura gira en torno a una unidad formada por cuatro hombres que se topan con el oro de un mercenario y deciden que es mucho más rentable apoderarse del oro que participar en la guerra.
Desarrollado en un rico y detallado mundo lleno de flora, agua y distintas estructuras, Bad Company te ofrece una parodia en la que disfrutarás cargándote todo lo que pilles a tu paso, gracias a sus entornos altamente destructibles: los árboles se quiebran, los edificios se reducen a escombros, las flores y la hierba se hacen trizas a tu paso... todo ello de la forma más espectacular.
Esto añade un elemento táctico a tus acciones (tanto en el modo historia para un jugador como en la soberbia modalidad online para hasta 24 jugadores). La variabilidad del entorno hace, por ejemplo, que por mucho que te cubras nunca te encuentres seguro en ninguna parte, ya que en cualquier momento alguien puede saltar por los aires el muro que te protege o situarse una posición privilegiada para tenerte a tiro.
En buena compañía
Los cambios constantes transformarán tu visión de cómo se juega a un shooter en primera persona; además, captan a la perfección el tono cómico del juego, donde te verás disparando a las instalaciones artilleras a bordo de un convoy, colocando explosivos en los objetivos asignados, desplazándote en todo tipo de vehículos (caravanas, tanques y, eh... un carrito de golf) y repararlos, ver a tus compañeros controlados por el sistema jugando a 'piedra, papel o tijera' en las secuencias en tiempo real, y muchas cosas más.
Además, como ya te imaginas, el modo para varios jugadores está cuidado en extremo para hacer las delicias de los jugadores. Se trata de un título variado y con muchos matices que te ofrece una mecánica de juego intuitiva e inteligente.
Es un título muy divertido y un soplo de aire fresco para los shooters en primera persona, quizá gracias a que no se toma demasiado en serio a sí mismo, a la calidad de la narración y a su excelente presentación, combinación perfecta de audio y de efectos visuales muy logrados. ¿Malas compañías? ¡Qué va! ¡Las mejores!