En busca del eco perdido
Todo el mundo habla de echochrome pero, ¿sabes qué es exactamente? Tendrás que hacerte con él, encender tu PSP y prepararte para despertar a una nueva realidad...
"¿Hay que girarlo? ¿Darle la vuelta? ¿Y qué pasa si...?" Estas son solo algunas de las preguntas que se cruzarán por tu mente cuando juegues a echochrome, un rompecabezas un tanto enrevesado... O retorcido (aunque es una cuestión de punto de vista...)
Todo depende del cristal con que se mire
echochrome se podría haber llamado perfectamente ‘Perspectiva', ya que esta desempeña un papel fundamental en el juego. Tu misión es ayudar a un maniquí llamado el Caminante a reunir todos los ecos repartidos por una serie de laberintos en 3D que parecen sacados de una exposición de MC Escher. Pero este no lo va a tener nada fácil: todos los laberintos están repletos de abismos infranqueables, agujeros y otros peligros que lo separarán de los preciados ecos.
Aunque el Caminante está sujeto a las leyes físicas habituales, tú no, así que depende de ti que el monigote consiga su objetivo. Podrás ayudarle a sortear los obstáculos cambiando la perspectiva y la posición de la pantalla, para cambiar su realidad y facilitarle las cosas. Por ejemplo, si giras un laberinto de cierta manera, los agujeros dejarán de existir temporalmente porque no podrás verlos, lo que permitirá al Caminante pasar sobre ellos con total seguridad. Una vez superados, no habrá peligro si los vuelves a hacer visibles. ¿Magia?
Míralo de este modo:
Como en todo truco de magia, es necesario seguir ciertas reglas. En concreto, cinco:
1. Ley del viaje en perspectiva: Cuando parece que dos caminos separados se tocan, realmente se están tocando.
2. Ley de la superposición de perspectivas: Si parece que un camino está situado sobre otro, lo está.
3. Ley de la existencia de perspectivas: Cuando no puede verse el espacio entre dos caminos y estos parecen estar conectados, lo están.
4. Ley de la ausencia de perspectiva: Si un agujero no puede verse, no existe.
5. Ley del salto de perspectivas: Cuando el maniquí salte, aterrizará sobre lo que parezca que esté situado debajo de él.
Sabiendo esto, ya puedes empezar a moldear el universo del Caminante y ayudarle a superar sus enrevesados problemas, que solo podrás solucionar exprimiendo al máximo tu materia gris y dándole muchas... ¡'vueltas'!. echochrome es hipnótico. Con él te sumergirás en un paisaje monocromático al ritmo de música clásica, lleno de la pureza y la profundidad características de todo buen puzzle.
Aunque el Caminante está solo en su búsqueda de ecos, soledad es lo último que sentirás en echochrome. Es el juego portátil perfecto: te proporciona nuevas perspectivas (literalmente) y, si te atascas en alguno de sus puzzles, solo tienes que pasárselo a un amigo para que te eche una mano. Si a todo esto le añadimos la posibilidad de jugar estés donde estés, la conclusión es que se trata de un juego social altamente adictivo exclusivo para PSP.
[Nos hemos quedado sin títulos, así que, invéntate tu propio juego de palabras]
Además, en el caso de que consigas superar los 315 niveles que te están esperando, tendrás la oportunidad de crear tus propios laberintos y compartirlos con tus amigos a través del modo Ad hoc. Así que, no solo te permitirá entrenar tus neuronas, sino que este juego despertará tu imaginación hasta límites insospechados.
El universo de echochrome puede estar habitado por laberintos inspirados en las construcciones imposibles del artista Oscar Reutersvärd, pero de imposible no tiene nada y está abierto a cualquiera que desee un título original e imaginativo. ¿Te apetece dar una vuelta?