¿Santo o pecador?
La ciudad imaginaria de Stilwater se convierte en tu terreno de juego en Saints Row 2.
Saints Row 2 comienza cuando tu personaje, minutos después de despertar del coma, trata de huir de la prisión con un miembro de su antigua banda. Tras darle esquinazo a los polis de Stilwater, te pones a buscar a tu antigua banda, tan solo para comprobar que todos han desertado y se encuentran dispersos. Decides volver a unir a la banda y recuperar el control de Stilwater, ahora en manos de otras bandas rivales que se han apoderado de la ciudad en tu ausencia.
A partir de aquí, te las tendrás que apañar solito en una ciudad rebosante de personajes a los que conocer, trabajos que llevar a cabo y secretos por descubrir.
El enorme mapa de Saints Row 2 se puede explorar al completo desde el principio y es posible pasarse horas descubriendo tiendas, callejones y otras muchas alternativas antes de lanzarse a la primera misión. Las misiones secundarias son especialmente entretenidas, ya que combinan una original dinámica de juego con humor. Un buen ejemplo es una en la que puedes ganar dinero protegiendo a famosos de seguidores demasiado entusiastas o deshaciéndote de alborotadores de forma imaginativa como arrojarlos a un motor a reacción.
La personalización es otra de las características del juego, que te permite rediseñar prácticamente todo lo asociado a tu personaje e imprimir tu propia personalidad a Stilwater. Tienes ilimitadas posibilidades caracterización para tu personaje, que van desde lo más cotidiano hasta lo más inverosímil. Incluso puedes visitar a un cirujano plástico en cualquier momento si te apetece un cambio de imagen. Hay decenas de tiendas de ropa en Stilwater y puedes adaptar el color y estilo de cada prenda que elijas, así que solo probando modelitos ya te puedes entretener durante unas cuantas horas.
A medida que tu imperio crece, puedes comprar propiedades y redecorarlas como más te guste. También puedes decidir cuál será el uniforme de tu banda y hasta qué coches van a conducir. Y por si esto fuera poco, puedes tener tu propia colección de coches a los que puedes trucar el motor, tunear o simplemente cambiar el color. Todos estos detalles refuerzan la idea de que el personaje que controlas eres tú mismo y, a medida que progresas a través de las misiones, puedes comprobar como tu estilo va impregnando el entorno.
Las misiones están repletas de ideas originales y diversión. Los tiroteos en particular crecen en intensidad y muestran las espectaculares explosiones que suelen acompañar tu reguero de destrucción. Los polis se mantienen al margen hasta cierto punto, pero cuando los mosqueas empiezan a enviar guardias armados, al FBI y hasta helicópteros militares para tratar de poner fin, paulatinamente, a tu devastación.
No es simplemente la sensación de libertad lo que hace que Saints Row 2 sea tan increíblemente divertido, si no también la certeza de que tras cada esquina te espera un reto. Se trata de un juego lleno de momentos desternillantes que se vuelven aún más divertidos cuando te pillan por sorpresa.
Con un sutil sentido del humor, esta divertidísima aventura te enganchará de principio a fin.