En lo que a carreras todoterreno se refiere, no hay nadie que supere al equipo de MotorStorm, de Evolution Studios. eu.playstation.com visitó sus oficinas para conocer a los creadores del título de carreras todoterreno más brutal.
Los motores rugen y el barro te salpica la cara. La carrera ha comenzado y ya tenemos las primeras víctimas: una moto se ha estrellado contra un árbol, el piloto ha salido volando y ha obligado a un coche todoterreno a dar un volantazo para evitarlo. Pero no lo ha hecho para no causarle daño, sino porque es mucho más inteligente desviarse y dejar que otro vehículo choque contra él que sufrir el impacto de una persona contra el parabrisas. Damas y caballeros, bienvenidos al mundo de MotorStorm.
La verdad es que nadie imaginaría que los responsables se encuentran en un sobrio estudio de Runcorn, una tranquila ciudad industrial del norte de Inglaterra. De hecho, lo normal sería pensar que este lugar es el origen de algún título de puzzles sin pretensiones, antes que del juego de carreras todoterreno más brutal. Hasta que entras...
La evolución de MotorStorm
En Evolution Studios se respira una atmósfera vibrante. Esta oficina modesta, aunque sorprendentemente espaciosa, rebosa energía y entusiasmo. El equipo que está trabajando en MotorStorm: Pacific Rift consta de unas 100 personas, tres cuartas partes de las cuales son programadores y artistas, mientras que el resto lo forman diseñadores y personal asistente. A pesar de recibir a miríadas de visitantes deseosos de echar un vistazo al progreso de este esperado título, todo son sonrisas y buen ambiente antes de iniciar una breve presentación.
MotorStorm: Pacific Rift comienza con una hermosa panorámica de la isla en la que se desarrolla, en la que puede verse una zona tranquila y relajada que contrasta con el enorme caos que se vivirá más adelante. Aunque el extravagante escenario del juego sea una de las islas más bellas del planeta, Hawái, ningún piloto ha venido aquí para beber cócteles ni tostarse al sol.
"Hemos mantenido todos los elementos del primer juego y lo hemos hecho aún más brutal y agresivo", comienza Paul Hollywood, director artístico de Evolution. "Esta vez no se trata de MotorStorm en la jungla, sino de MotorStorm en la cima del mundo. MotorStorm al borde de un volcán. Esa es la principal diferencia entre el primero y este: el entorno. Ahora, está ahí para ponerte las cosas más difíciles, al igual que la IA. Todo forma parte integral de las carreras todoterreno".
Grandes esperanzas
En una sala con un gigantesco televisor de alta definición y un proyector, el enérgico Hollywood deja que el juego hable por sí solo. Incluso con tan solo un 60% completado, Pacific Rift tiene unos gráficos asombrosos: el sol se refleja en los charcos, varios vehículos chocan y se rozan violentamente, las plantas se agitan y rompen... y todo sucede de forma tan fluida que parece una versión final del título.
Nigel Kershaw, el director del juego, desea mostrarnos algunos de los momentos espectaculares de Pacific Rift. Coge un mando inalámbrico y se pone a realizar maniobras increíbles: se abalanza contra sus contrincantes, salta con su coche todoterreno mientras el conductor se agacha para evitar las ramas y les hace divertidos gestos con la mano a los pilotos a los que adelanta en este escenario de conducción y destrucción. Pero lo mejor es cuando se ceba con un motorista hasta que una de las novedades en el plantel de vehículos, un camión gigante, lo aplasta sin remisión.
Kershaw no se da por vencido, vuelve a la carrera y decide estrellarse contra una enorme torre de madera que se convierte en una lluvia de astillas. Mientras sonríe, pausa el juego y accede al modo de fotografía, en el que guarda tan espectacular escena. "Con este modo puedes capturar cualquier secuencia, así como guardarla y almacenarla en el menú principal de PlayStation®3 para compartirla con otros usuarios", afirma Kershaw.
El dulce aroma del neumático quemado
Sin duda, por lo que nos muestran Kershaw y Hollywood (sin mencionar la gran cantidad de premios del sector que ha recibido MotorStorm), el desarrollo de Pacific Rift es una cuestión de orgullo, algo que también queda patente en varias salas de desarrollo que son todo un despliegue de actividad. Las paredes están cubiertas de dibujos de los vehículos y los personajes creados para el juego, lo que da una idea de la importancia que van a cobrar estos elementos en la segunda entrega, donde habrá más variedad y capacidad de personalización. De hecho, cada sección del estudio desprende un ambiente propio: la ventana de una sala da a lo que perfectamente podría ser la jungla de isla, mientras que la vista de otra es completamente distinta... muy apropiado, teniendo en cuenta la variedad de entornos que encontraremos en Pacific Rift.
"Hemos intentado ofrecer todo tipo de escenarios en la isla", nos cuenta Mark Radcliff, desarrollador jefe. "Hay estanques de lava en las zonas más elevadas del circuito, donde los gases y el azufre matan a gran parte de la vegetación. De esta forma, tenemos una mezcla de vida y desolación. Además, la lava calienta la capacidad de turbo de los automóviles. Cuanto más pesados sean, tendrán una mayor robustez y menos tendencia a sobrecalentarse y explotar, pero los vehículos más ligeros deberán tener mucho cuidado con el turbo".
Todas estas superficies diferentes (barro, lava, hierba o piedras, entre otras) afectan a distintos aspectos del manejo de los coches, lo que se suma a los numerosos elementos impredecibles del juego. El equipo tiene que ir probando minuciosamente uno a uno los objetos del escenario para comprobar cómo interactúan con los vehículos (incluso la hierba tiene varias reacciones dependiendo de cómo choques), cómo reacciona la IA a tu forma de conducir y crear múltiples rutas en cada circuito en función de los elementos destruidos en cada vuelta. Por ejemplo, los camiones pueden atravesar ciertos objetos para abrir nuevos caminos, algo que resulta más complicado para una moto.
MotorStorm llega a Hollywood
'El trabajo en equipo hace realidad los sueños', reza el póster de una de las paredes de la sala donde varios programadores y diseñadores crean los gráficos del juego. Y la verdad es que se trata de un lema que parece omnipresente en Evolution Studios, tal como Hollywood nos explica amablemente. "Nos apasiona todo lo que hacemos. Esta pasión proviene sobre todo de la ilusión que nos produce trabajar en el mundo de los videojuegos, pero también del deseo de ser los mejores. No solo con respecto a nuestros competidores en el mercado, sino ser mejores con respecto a nuestro título anterior. Por supuesto [que hay desacuerdos]. Siempre hay... discusiones creativas..." dice Hollywood sonriendo. "Nigel [Kershaw] y yo tenemos lo que llamamos tensión amistosa, que nos permite observar las cosas de manera diferente, pero siempre con el mismo objetivo en mente: un producto de calidad. Resulta muy complicado satisfacer a todo el mundo todo el tiempo, pero con la cantidad de personas de distintas especialidades que tenemos aquí, estamos convencidos de que si todos están contentos con el producto, la comunidad también lo estará".
Hollywood, alegre y conversador, es el mayor ejemplo de la filosofía de MotorStorm y Evolution Studios. No le importa en absoluto expresar su entusiasmo y pasión por los juegos, algo que no ha disminuido después de más de 17 años en el sector como miembro fundador del estudio. Su mensaje con respecto a lo que quiere que los jugadores vivan con Pacific Rift es muy claro: "Lo más importante es hacer que los usuarios sonrían. Queremos entretenerles y desafiarles para que quieran más, que busquen mejorar, derrotar a los pilotos controlados por la IA, seguir jugando y aspirar al máximo. Estos son los principales valores que deseamos hacer llegar al jugador".
Gente de carácter
En Evolution Studios, la personalidad resulta palpable en todo momento, tanto en las conversaciones con Kershaw, Hollywood y los otros miembros del equipo como en los diferentes aspectos de Pacific Rift. El juego refleja la enorme personalidad del estudio y como ejemplo tenemos el sistema de carácter, que ya estaba presente en el primer título y que regresa en su continuación.
Este sistema hace que los oponentes controlados por la IA parezcan más humanos y consiste en varios modelos de comportamiento que se adaptan a la carrera. Por ejemplo, uno molesto hará que el piloto trate de obstruirte por todos los medios, mientras que uno agresivo creará un piloto con una conducción mucho más hostil. Además, el sistema de carácter incluso es capaz de decidir cuándo desea la IA interactuar con los obstáculos y los objetos, a fin de haceros la vida imposible a ti y a los otros corredores atravesando elementos y generando caos.
Hay un carácter muy divertido que gusta especialmente en el equipo: "Si a uno de los vehículos controlados por la IA le está yendo muy mal, a veces se saldrá de la carrera y se estrellará en algún sitio", explica Mike Humphrey, diseñador. "Cuando el jugador vuelva a pasar por ese lugar, podrá ver el vehículo destrozado y al conductor saliendo a trompicones". Ya sabemos cuál va a ser tu próxima pregunta: sí, incluso fuera del coche, estos conductores tienen su propio sistema de detección de colisiones. ¿A que duele?
Ambición al volante
MotorStorm: Pacific Rift cuenta con toneladas de interesantes adiciones: el control de detección de movimiento para equilibrar ciertos vehículos cuando avanzan sobre dos ruedas, la posibilidad de introducir hasta diez coches controlados por la IA en una carrera en pantalla dividida (para hasta cuatro jugadores), banda sonora personalizada y mucho más.
Sin embargo, lo fundamental para Evolution Studios es que disfrutes de este título tanto como ellos se están divirtiendo desarrollándolo. Hollywood quiere transmitir en Pacific Rift la misma energía que transmite cuando habla. "Tengo mucha suerte de trabajar con algunos de los desarrolladores con mayor talento e inteligencia del mundo. Somos una familia muy unida y nos entusiasma lo que hacemos."
"Cuando juegas a un título de calidad, es el resultado de las ideas que han puesto los desarrolladores, el sudor, las lágrimas, las discusiones, las risas... un gran juego es uno que se ha creado con pasión, algo que creo que puede sentirse en MotorStorm", afirma Hollywood. "Y esperamos que eso sea aún más patente en Pacific Rift porque, aunque obviamente hemos disfrutado con el éxito de MotorStorm, eso nos ha obligado a mejorar aún más y ahora estamos compitiendo con gente que está intentando igualarnos, lo que nos supone mayor motivación."
"No tenemos intención de detenernos ni de frenar. No vamos a descansar ni un instante".