Dead Monroe nos hablan del futuro de la industria discográfica y de cómo se lo curran en sus conciertos.
Te presentamos a Dead Monroe, un grupo de jóvenes londinenses que se conocieron en el colegio y decidieron formar una banda de rock. Con solo un bajo, una guitarra y una batería, este trío es capaz de crear sonidos directos y brutales con un estilo muy personal.
¿Cómo describiríais vuestra música a alguien que no os haya escuchado?
Dead Monroe es un grupo de rock'n'roll.
¿Cómo se formó la banda?
Nos conocimos mientras prestábamos ayuda para el tsunami asiático. Se nos ocurrió la idea de hacer una gira en las zonas afectadas por catástrofes naturales, en un intento por levantar los ánimos a través de la música. Tocamos en muchos lugares donde se habían producido terremotos, tornados, inundaciones... Y al final nos dimos cuenta de que la ciudad que más nos necesitaba era Londres.
¿Cuáles son vuestras influencias musicales?
Artistas que causan furor como Elvis; bandas que la arman allí donde van como The Rolling Stones; provocadores como Tom Waits; músicos que lo dan todo en sus canciones como Steve Marriott; cantantes capaces de excitar a su público como T-Rex; y grupos que lo cuestionan todo como The Clash.
¿Cuál es la temática de vuestras letras?
En general, trucos sobre cómo mejorar tu casa y consejos para la salud. Por ejemplo, Sweetheart trata de los peligros de comer azúcar o cualquier otra forma de glucosa, y su efecto en la salud y el aspecto físico.
La gente puede acceder a vuestras canciones a través de Movement (desde PlayStation®Store). ¿Cómo creéis que están afectando Internet y las descargas a la industria discográfica?
Al principio, la música se limitaba a canciones folclóricas que solo podían transmitirse de unos a otros porque no existían las grabaciones. No había artistas famosos porque no había medios de comunicación masivos. Cuando se inventaron los discos, comenzó la industria de la música. Las discográficas surgieron porque grabar, producir y sacar discos requería un dinero que los artistas no podían pagar. Así, las discográficas se sirvieron de los medios de comunicación para promocionar sus productos y nacieron las estrellas del pop.
Ahora, grabar canciones y sacarlas al mercado por Internet es muy barato, por lo que ya no hay necesidad de que existan las discográficas. Sin embargo, estas siguen controlando el acceso a los medios de comunicación de masas, y las grandes compañías se han fusionado, de modo que toda la industria está en manos de solo unas pocas organizaciones.
Para los artistas, esto significa que, a pesar de los clichés que existen en torno al poder que Internet concede a los artistas, lo cierto es ahora es más difícil que nunca hacerse un hueco en este mundo. Las discográficas han dejado de invertir en nuevos grupos. Les ha entrado el pánico con Internet y no saben qué hacer. Es cierto que un grupo puede componer un tema y sacarlo al día siguiente en Internet pero, sin publicidad, ¿quién va a escucharlo? La publicidad por Internet a través de los perfiles online no es suficiente como para que una banda pueda financiar una gira. No puede competir con la radio y la televisión. Esto puede cambiar en el futuro, pero de momento la industria musical está en pleno periodo de transición, el más importante desde la invención de los discos, y no se sabe cómo va a salir parado.
¿Qué opinión os merece la escena musical inglesa?
Muchos de los grupos que más gustan en el Reino Unido son el resultado de una campaña publicitaria bestial. Tienen un par de sencillos, o incluso un álbum de éxito y luego desaparecen porque en realidad nunca han sido buenos. La industria musical del Reino Unido debería concentrarse en buscar a las bandas adecuadas, con buenos temas, que incluso puedan exportar su música a otros países, en vez de fijarse en grupos como The Ting Tings, que son como flores de un día.
¿Vais a salir de gira este año o tenéis pensado tocar en algún festival?
Siempre estamos tocando por Londres y sus alrededores.
Hace poco tocamos en un bosque. No fue una actuación en un festival ni nada parecido, literalmente dimos un concierto en UN BOSQUE, con el barro y bajo la lluvia. Tuvimos que caminar más de un kilómetro y medio con las guitarras y la batería por el típico terreno donde pasan los caballos, y luego el batería tuvo que volver otra vez porque se le habían olvidado las baquetas. Y eso que llevaba sus mejores zapatos.
A media noche, cuando empezamos a tocar, nos dimos cuenta de que el generador no era lo suficientemente potente como para alimentar los amplificadores y las luces al mismo tiempo, así que tuvimos que tocar en la oscuridad. Para alguien que no ha probado nunca a tocar en la oscuridad, es como intentar conducir con una venda en los ojos, pero más peligroso. Lo único que se veía eran las pulseras brillantes que llevaba el público, que se movían al ritmo de la música.
Después, tuvimos que volver a hacer el recorrido, esta vez en la más completa oscuridad. Fue a esa hora, más o menos cuando nuestro batería nos disparó.
Afortunadamente, no fue nada... más que un rasguño y nos recuperamos a tiempo para el concierto siguiente.
Los vídeos Movement de Dead Monroe están disponibles en PlayStation Store. Puedes encontrar más información sobre Dead Monroe en su página de MySpace, myspace.com/deadmonroe.