Alone in the Dark

PS2
Fecha de lanzamiento: 20 Junio 2008
Desarrollador: Hydravision Entertainment
Editor: Atari

Presentación

¿Te atreves a volver a la oscuridad?

El terror de supervivencia vuelve a sus raíces con el regreso de la serie que ayudó a que empezase todo: Alone in the Dark. Continuando con la historia del protagonista original del juego, Edward Carnby, deberás investigar los fenómenos sobrenaturales y el secreto oscuro que se oculta en Central Park, en Nueva York.

Alone in the Dark está dividido en varios episodios para imitar la estructura de las famosas series de acción de televisión, en la que cada parte está compuesta por 30-40 minutos de juego, que terminan con una pregunta abierta y un avance de lo que veremos en la siguiente entrega. Para los que vuelvan a una partida previamente guardada, el episodio empezará con un resumen del anterior para refrescar la memoria del jugador.

¿Tienes miedo a la oscuridad? A lo mejor deberías...

  • Continúa con la herencia de terror y supervivencia que empezó con el primer Alone in the Dark en 1992.
  • Juego de final abierto que incluye subtareas y minijuegos.
  • Guión del escritor del New York Times y numerosos best-sellers, Lorenzo Carcaterra.

 

Avance

¿Tienes miedo a la oscuridad?

Ver a alguien corriendo por Central Park no tiene nada de inusual, a menos, claro, que el motivo de tal derroche de energía sea tener un grupo de criaturas diabólicas pisándote los talones...

El investigador de fenómenos paranormales Edward Carnby sufre de amnesia, algo que no está del todo mal, sobre todo teniendo en cuenta la nochecita que le espera... Cubierto de sangre y moratones, Edward se despierta en un extraño edificio mientras un hombre trata de arrastrarlo hasta el tejado para ejecutarle. De repente, una fuerza invisible arroja a su verdugo contra la pared y nuestro protagonista consigue escapar, huyendo por el ascensor justo cuando el edificio empieza a venirse abajo.

Por el camino rescata a Sarah Flores de una horda de seres siniestros, tras lo cual ambos emprenden una huida desesperada hacia las afueras de Manhattan, ciudad infestada de criaturas sedientas de sangre.

Desde el comienzo, Alone in the Dark es un juego frenético... como si te colocaran en mitad de la acción y te abandonaran allí a tu suerte. Durante la primera escena, en la que deberás escapar de un edificio a punto de derrumbarse, verás a Edward haciendo rápel por el hueco del ascensor, deslizarse por las repisas de los tejados tratando de esquivar la ráfaga de escombros en llamas que se precipitan violentamente contra él, y cargarse a todo monstruo viviente con la ayuda de un extintor... Y este es solo el principio de un título que te mantendrá en vilo hasta el final.

Uno de los aspectos más interesantes es el papel que desempeña el fuego, que jugará tanto a su favor como en su contra dependiendo de las circunstancias. "Si juegas con fuego, te quemas" y eso es precisamente lo que le pasará a Edward si se acerca demasiado. Pero también podrá utilizarlo para atacar a sus enemigos e iluminar las áreas más oscuras fabricándose antorchas con los palos que encuentre por el camino. Unas veces el fuego obstruirá su camino y tendrá que salir corriendo en busca de un extintor; otras, se encontrará con que los pasillos están llenos de maderos y deberá quemarlos para continuar.

Aunque en Alone in the Dark te verás obligado a resolver una serie de puzzles, no encontrarás las típicas manivelas y palancas propias de los juegos de horror y supervivencia, más bien tendrás que utilizar las dotes detectivescas de Edward y recorrer los alrededores en busca de pistas. Por ejemplo, te encontrarás una puerta cerrada con un teclado empapado de sangre. En cualquier momento podrás mantener pulsado el botón L3 para que Edward cierre los ojos, lo que hará que brillen ciertos objetos y te indiquen la dirección apropiada. Lo cierto es que estos puzzles son de lo más original y suponen un respiro en medio del caos de las escenas de acción.

Los combates nunca se alejan demasiado de Central Park, donde se desarrolla la mayor parte del juego y se concentran los humanos mutantes, murciélagos y demás criaturas infectas. Edward dispone de un arma, pero la munición es escasa, de modo que tendrás que improvisar con los objetos que encuentres a tu alrededor. Podrás utilizar sillas, maderos, mesillas y todo tipo de inmobiliario para deshacerte de tus enemigos... objetos que serán mucho más efectivos si previamente les prendes fuego. Otra de tus bazas es la posibilidad de convertir las bombonas de gas en auténticos lanzallamas o de lanzar botellas de alcohol al aire y dispararles hasta que exploten.

Alone in the Dark se parece a sus antecesores en que los potenciadores de vida y la munición escasean, y en que la tensión es palpable a lo largo de todo el juego. Pero lo que lo distingue de títulos como Silent Hill o Resident Evil es su ritmo. Te sentirás como en una película de Hollywood, desplazándote de un escenario espectacular a otro igualmente sorprendente. Sus creadores han logrado el equilibrio entre los puzzles y los combates, y han desarrollado una trama original que, por cierto, está muy bien escrita. Este título tiene una gran calidad técnica y sin duda consigue sacar el máximo partido de PlayStation®2.

Así que si lo que estás buscando es un poco de acción frenética y algún que otro susto, Alone in the Dark es perfecto para ti.