Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots

PS3™
Fecha de lanzamiento: 12 Junio 2008
Desarrollador: Konami
Editor: Konami

Presentación

Vuelve Snake, y ahora es mejor que nunca en Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots para PlayStation®3.

Como colofón a la saga Metar Gear Solid de Hideo Kojima, llega Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, ambientado en un futuro devastado por la guerra donde las enormes empresas luchan por la supremacía con ejércitos formados por mercenarios seleccionados.

Vemos este mundo devastado a través de los cansados ojos de un Solid Snake más mayor, que tiene la misión de infiltrarse en varias localizaciones clave en todo el mundo, incluyendo en Medio Este y Sudamérica.

Como era de esperar, el final épico de la historia de Snake ofrece elementos de combate impresionantes, un sistema de control refinado que ofrece posibilidades nunca vistas sobre nuestro héroe veterano y la clave para solucionar las tramas clave y atar los cabos sueltos.

En su última misión, Snake deberá viajar por todo el mundo para perseguir a su archienemigo, Liquid Ocelot. Armado con nuevos objetos y habilidades, Solid Snake deberá buscar la forma de aprovechar la guerra en su favor y utilizar el caos de la batalla para infiltrarse en territorio enemigo.

  • Lucha contra la nueva élite de villanos Beauty y Beast unit: Laughing Octopus, Raging Raven, Crying Wolf y Screaming Mantis.
  • Las nuevas opciones incluyen los Metal Gear Mk. II droid controlados a distancia, un sistema CQC (Close Quarters Combat) mejorado y el traje de camuflaje de Snake Otocamo.
  • Disfruta del regreso de favoritos de la serie como Meryl Silverburgh, Raiden, Hal 'Otacon' Emmerich y Roy Campbell.

Avance

Solid Snake: último 'round'

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es una auténtica obra maestra y un más que apropiado final para "el cuarteto" de Hideo Kojima.

Ha llovido mucho desde que Solid Snake hiciera su primera aparición en PlayStation®, en el 99. Imposible olvidar Shadow Moses, donde fue capturado y electrocutado por Revolver Ocelot, para finalmente escapar y descubrir que era portador de un virus letal denominado FoxDie, todo ello mientras trataba de evitar el lanzamiento de un arma nuclear...

O cuando le capturaron en plena batalla entre un grupo de terroristas rusos a las órdenes de Sergei Gurlukovich y Revolver Ocelot, quien fue poseído por el último Liquid Snake, y tuvo que salir por patas de un buque petrolero que se estaba hundiendo...

Con sus personajes dickensianos, sus inteligentes diálogos y su trama impredecible, Metal Gear Solid tiene una de las historias más complejas del momento. Aunque no tiene por qué ser la última entrega de la saga, Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es la última misión de Solid Snake, y decir que se retira 'a lo grande' es decir poco.

El mundo en guerra

En 2014, cinco años después de los acontecimientos acaecidos en Metal Gear Solid 2, el mundo es un lugar mucho más sombrío. Los avances en nanotecnología y la disminución de las restricciones en cuanto a intervenciones militares en suelo extranjero, han dado lugar a un aumento del número de compañías militares privadas (PMC) que compiten en auténticas guerras de poder. Los nanorobots que controlan las PMC están liderados por Liquid Ocelot, un hombre que cuenta con su propio ejército privado equivalente al de Estados Unidos y que planea la insurrección armada. Con el tiempo corriendo en su contra, Roy Campbell decide enviar a un desilusionado y envejecido Solid Snake a Oriente Medio con el propósito de eliminar a Liquid.

En lo que se refiere al juego, MGS 4 conserva su estilo sigiloso característico y lo transporta a un nuevo 'ring': el teatro de la guerra. Los campos de batalla sustituyen a los pasillos silenciosos y sirven de escenario para los enfrentamientos entre los rebeldes y las PMC. Para pasar desapercibido, el jugador deberá conocer la ubicación de los soldados enemigos, pero también tendrá que tener en cuenta todo lo que se cuece en el campo de batalla. Por ejemplo, en uno de los niveles, Snake se acerca a un control de carretera de las PMC que está siendo atacado por tropas rebeldes. El jugador tiene varias opciones: puede pensar que los rebeldes distraerán a los soldados el tiempo suficiente como para que Snake pueda atravesar el control; puede unirse al ataque y ayudar a los rebeldes a cambio de protección; o bien tratar de pasar de tejado en tejado, aun a riesgo de sufrir un ataque aéreo si es divisado.

El sigilo suele ser la mejor opción, pero a veces a Snake no le queda más remedio que desenfundar su pistola, un aspecto del juego que no decepcionará a nadie. Se ha modificado el sistema de puntería y hay todo un arsenal de armas, que podrás encontrar desperdigadas por el campo de batalla o en poder de Drebin, el traficante de armas. Y, por si te estás preguntando de dónde saca Snake el dinero para comprarlas, la respuesta es que puede vender las armas que se encuentra por el camino.

Cabe mencionar que todo esto sucede en los seis primeros actos, momento a partir del cual el juego experimenta algunos cambios brillantes de los que no te vamos a revelar absolutamente nada. Basta decir que las últimas fases de este título están salpicadas de giros alucinantes... especialmente el tercer acto, un golpe maestro de Hideo Kojima y su equipo.

Shhhhh...

Y ha llegado el momento de mencionar algunos detalles interesantes: el traje de octocamo, que se mimetiza automáticamente con cualquier textura que toque Snake, tipo camaleón; el sigiloso robot Metal Gear Mk. 2, al que Snake puede enviar en misión de reconocimiento; el excelente sistema de personalización de armas; la magnífica banda sonora de Harry Gregson-Williams; y la forma en que los efectos de sonido logran captar la tensión y transmitírsela al jugador.

Además, está el hecho de reírse de uno mismo, los diálogos que rompen las cuestiones metafísicas y te recuerdan que estás jugando a un videojuego; los reptiles Metal Gears que salen de la nada cuando menos te lo esperas; sus fascinantes jefes finales, todos ellos diferentes y difíciles de derrotar a menos que utilices un poco de imaginación; y, por último, que Metal Gear Solid 4 es, posiblemente, uno de los títulos con mejores gráficos de PlayStation 3.

Desde el punto de vista técnico y creativo, este juego cumple todos los requisitos para convertirse en un mito de PlayStation. La palabra 'experiencia' es un recurso muy frecuente a la hora de describir un videojuego, y lo cierto es que aquí nos viene que ni pintada, porque nunca antes un título había logrado combinar una historia, una mecánica de juego adictiva y un sentido de la diversión de forma tan armoniosa como este.

Snake, te vamos a echar de menos. Los juegos de Metal Gear no volverán a ser lo mismo sin su malhumorado protagonista, pero mientras que Kojima y su equipo sigan estando al mando, puedes estar seguro de que los títulos venideros serán tan sorprendentes como este. Aunque siempre se te recordará como un tipo sigiloso, tu marcha irá asociada a una estruendosa ovación.


Compartir

Google+