Te presentamos imágenes en exclusiva de la nueva entrega que nos ofrece Bethesda de la clásica serie Fallout.
Mientras "As I Don't Want to Set the World On Fire" de The Ink Spots suena con más pena que gloria en un viejo transistor, la cámara nos presenta una visión panorámica dominada por un oxidado autobús escolar y rodeado por la tierra baldía en que se ha convertido Washington DC 200 años después de una explosión nuclear.
Tomando como punto de partida esta introducción cinematográfica, los aficionados a la serie Fallout se alegrarán de saber que en Bethesda están decididos a captar su característico estilo retrofuturista bebiendo de las mismas influencias de los cómics de ciencia ficción de los 50 que la saga original.
Los primeros compases del juego, no obstante, contrastan radicalmente con esta elegante introducción y es que, en lo que supone toda una novedad en el mundo videolúdico, controlarás al personaje durante su parto. En cuanto la matrona diga aquello de 'Eres clavadito a tu padre', accederás a la pantalla de creación de personajes, donde podrás decidir el aspecto que quieres darle cuando sea mayor. Tendrás muchas posibilidades distintas y hacerlo te resultará muy sencillo; además, puedes crear personajes que sean tu viva imagen o la de cualquier otra persona. Como detalle simpático, tu padre se parecerá al personaje que crees... aunque con más arrugas.
Una vez hayas creado tu protagonista, el tiempo dará un salto de dos años y pasarás a ser un niño pequeño jugando en su cuarto. Mientras gateas y te familiarizas con los juguetes, irás descubriendo la mecánica básica de control, así como un libro titulado "Eres especial", con el que podrás asignar distintos atributos a tu personaje. S.P.E.C.I.A.L son las siglas correspondientes a los siete atributos físicos: suerte, percepción, energía, carisma, inteligencia, agilidad y longevidad.
Primeros pasos
Estos estadios iniciales son básicamente una guía, diseñada con mucha clase, ya que evita los descorazonadores e interminables menús de texto propios de muchos juegos de rol. Además, funcionan a la perfección como mecanismos para la narración de la historia, ya que te harán sentir una mayor vinculación afectiva con tu personaje y te permitirán entender en profundidad la relación con su padre, cuya desaparición es el motivo por el que abandonas Vault 101 en dirección al páramo en que se ha convertido la ciudad.
Tras el último de estos niveles introductorios, llegarás a la fiesta de tu décimo cumpleaños, donde se te obsequiará con un Pip-Boy 3000, un ordenador de muñeca que te informa en todo momento de tu estado, habilidades y armas. Esta escena sirve también de presentación para el excelente sistema de diálogo con el que los jugadores pueden indicar exactamente qué acciones desean realizar con otros personajes.
En la secuencia que nos mostraron de ejemplo, el gamberro de turno te pide un bollo y se te dan cinco opciones, desde dárselo directamente hasta contestarle, pasando por escupir antes de entregárselo. Si eliges esta última opción, se pondrá hecho un basilisco e intentará atacarte, aunque antes de que la sangre llegue al río vendrá algún adulto para calmar los ánimos y se abrirá un nuevo menú de respuestas.
En cuanto abandones Vault 101, tendrás total libertad para explorar los inmensos escenarios y jugar a tu libre albedrío. Dispondrás de un amplísimo arsenal, incluida una impresionante minipistola y una devastadora catapulta para bombas nucleares. Entre los enemigos con los que tendrás que lidiar se incluyen insectos mutantes gigantescos, humanos afectados por la radiación con quienes podrás hablar (aunque no siempre se mostrarán muy amistosos) y demonios salvajes que, cual carroñeros, rondan la ciudad como si fueran zombis.
El mejor amigo del hombre
Tu perro fiel, Dogmeat, te hará compañía en todo momento. Podrás ordenarle que vaya a buscar comida, munición y equipo médico pero será mejor que lo cuides bien porque, si muere, no volverás a verlo nunca más.
Esta tercera entrega incluye una interesante función nueva, el Sistema Asistido de Selección del Objetivo Vault-Tec (VATS), gracias al que el usuario podrá detener el juego durante una batalla y atacar partes específicas del cuerpo de sus enemigos, lo que da lugar a una sugerente combinación de acción en tiempo real y el sistema por turnos característico de versiones anteriores de Fallout. Cuando elijas la parte específica que deseas atacar (ya sea la cabeza, el torso o una extremidad en concreto), se iniciará una secuencia cinematográfica mostrando los resultados de tus acciones con tanto detalle como violencia. El sistema es muy dinámico y te ofrece la posibilidad táctica de eliminar a enemigos especialmente peligrosos cuando estás inmerso en grandes batallas.
A juzgar por lo visto hasta el momento, parece que Bethesda es capaz de conseguir lo imposible cuando se trata de satisfacer las demandas de los aficionados a Fallout, y es que ha incorporado muchos de los puntos fuertes de The Elder Scrolls IV: Oblivion adaptándolos al universo Fallout. El gran logro del juego es haber conseguido plasmar a la perfección la dicotomía entre el desolado mundo posapocalíptico y la estética kitsch de los años 50 que popularizó el estilo visual de la saga.
Puede que haya un nuevo desarrollador, pero hay algo que sigue igual: 'La guerra. La guerra nunca cambia".
| Fecha de publicación: | 08/05/08 |
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| Categoría: | News |
