Para nostálgicos de una de las series más famosas de la televisión de los 90'
Título original: X-Files: I want to believe.
Director: Chris Carter.
Guión: Frank Spotnitz y Chris Carter.
Intérpretes: David Duchovny y Gilliam Anderson
Género: Thriller/acción.
Distribuidora: 20th Century Fox.
Fecha de estreno en cine: 25 de julio de 2008.
Unas tórridas oficinas
Madrid
16:30
Permitidme que comience esta modesta reseña, con un guiño a una de las series más entretenidas de la televisión de los años 90, que consiguió marcar una época y crear envidias entre el resto de cadenas (que no fueran la Fox, claro). Levantó una fiebre televisiva entre los canales por tener, cada uno de ellos, su particular programa/éxito 'paranormal' al precio que fuera. Pero Mulder y Scally son irrepetibles y al creador de la serie, Chris Carter, le debe haber entrado morriña seis años después de echar el cerrojo a sus expedientes X. Por eso nos refresca las altas temperaturas de este soporífero verano (al menos en Madrid) con esta película hecha a imagen y semejanza de sus episodios más míticos.
Con esto queda dicho casi todo lo que se debe decir a priori, sobre un filme que está cortada con el mismo exquisito patrón de los grandes capítulos de Expediente X. La serie se atrevió a presentar, en una época marcada por 'vigilantes de playa', a unos agentes del FBI vestidos de punta en blanco, más bien recatados, y que basaban mucha de la tensión de sus episodios en deducciones e investigaciones meticulosas y muy instructivas. ¡Lo de menos eran los tiros, los escotes y las grandes carreras!
Años después ha llegado nuestro amigo Grissom (de C.S.I.) para engrosar la lista de esos personajes televisivos que se lían a soltar 'palabros' incomprensibles, (ciertamente no sabemos si tienen base científica o documentación fehaciente) que siempre nos dejan con la boca abierta y la sensación de que se aprende algo con la caja tonta. Pero los 'pedantes' originales fueron Mulder y Scully (David Duchovny y Gilliam Anderson), dos personajes que dejaron huella tras pasarse largas temporadas televisivas sin escenas de cama ni besos húmedos: es decir, lo que los eruditos en programación llaman 'tensión sexual'. A pesar de que tras la marcha de David Duchovny, Chris Carter quiso mantener el éxito de sus expedientes sustituyendo al protagonista por el 'terminator' Robert Patrick, la serie fue apagándose poco a poco hasta desaparecer en 2002.
X-Files: I want to believe, que en español significa literalmente "quiero creer", no es más que la esencia de los primeros 'expedientes equis' extendida en algo más de hora y media, en vez de los 41 minutos que duraban los académicos primeros episodios emitidos en 1993/1994. Al contrario que el primer largometraje de 1998 basado en la serie, este 'gran capítulo' se puede disfrutar con total independencia de los sucesivos acontecimientos personales que sufrieron los protagonistas convirtiendo parte del hilo argumental en un culebrón encubierto.
En busca de una agente del FBI desaparecida, Mulder y Scully vuelven a trabajar juntos después de un intermedio de años, para resolver un caso en el que, como siempre ocurriera en Expediente X, hay sucesos que no tienen una explicación lógica. Sorpresas, interrogantes, 'ciencia-ficción' convertida en 'realidad' para sobrecogernos en las butacas, más de una respuesta para muchas preguntas... un auténtico 'EXPEDIENTE X', en mayúsculas.
Lo único que nos descolgará un poco serán los sesudos diálogos sobre sus vidas personales de Dana y Fox... yo, sinceramente (opinión personal total y consciente) los habría quitado... pero supongo que Chris Carter quería revivir una vez más, la tensión entre dos de los personajes más recordados de la historia contemporánea de la televisión.
Si quieres saber más sobre la película visita la página oficial de 20th Century Fox en España.| Fecha de publicación: | 30/07/08 |
|---|---|
| Categoría: | News |
