La génesis del cine de Christopher Nolan
Título original: Inception.
Director: Christopher Nolan.
Guión: Christopher Nolan.
Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Ken Watanabe, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Dileep Rao, Cilliam Murphy, Marion Cotillard, Michael Caine, Tom Hardy, Tom Berenger.
Género: Ciencia-ficción, acción, thriller.
País de origen: USA/UK.
Distribuidora: Warner Bros.
Fecha de estreno en España: 6 de agosto de 2010.
Después de El Caballero Oscuro (2008) y ya desde Memento (2000), esperábamos que el director británico Christopher Nolan nos obligara a reflexionar sobre sesudas cuestiones de la vida ¿o no?
Aquí tenemos una historia pensada, escrita, dirigida y orquestada de principio a fin por el responsable de producciones como Batman Begins (2005) y El truco final (2006). "Hace aproximadamente diez años quedé cautivado por el mundo de los sueños y la relación de nuestra vida consciente con nuestra vida onírica", explica el propio Nolan. "Siempre me pareció una paradoja interesante el hecho de que todo lo que aparece dentro de un sueño (ya sea terrorífico, feliz o fantástico) procede, al parecer, de nuestra propia mente, lo cual implica que el potencial de la mente es absolutamente increíble. Entonces empecé a pensar en cómo aplicar todo eso a una película de accion a gran escala con una dimensión muy humana".
Y 'voilá', ya tenemos Origen, la historia de Dom Cobb (Leonardo DiCaprio) un hombre experto en compartir sueños con otros, para robarles sus ideas escondidas en lo más profundo del subconsciente. Un particular "criminal" que oculta un oscuro secreto, que lo atormenta y le lleva a poner en riesgo su vida y la vida de sus compañeros de hazañas.
Cobb es un fugitivo en Estados Unidos, donde ha tenido que dejar a sus hijos y, al mismo tiempo, un desterrado en su vida emocional. La película, como el propio Nolan prometía, entrelaza mucha acción con una profunda reflexión sobre los sentimientos. Todo ello entre efectistas paradojas visuales, secuencias de acción y paisajes urbanos de aire costumbrista contemporáneo (París), que se combinan con escenarios gélidos o apocalípticos creados por ordenador, entre otros muchos grandes y pequeños detalles. Y así se consigue una inmensa sensación onírica que invade la película, al espectador y al argumento.
Aceptando un trabajo definitivo, (ilegal pero definitivo), Cobb puede redimirse de sus pecados terrenales y volver a EE.UU. junto a su familia. Para ello debe diseñar un sueño a la medida del rico y joven heredero Robert Fisher (Cilliam Murphy), y ganarse su confianza en la dimensión del subconsciente, para arraigar en su mente el germen de una idea que le lleve a actuar del modo que quiere Saito (Ken Watanabe), un hombre de negocios con mucho poder.
A partir de aquí Cobb reúne un equipo que le ayudará a crear ese sueño, como si de un nivel definitivo de un fabuloso videojuego de acción y estrategia se tratara, para salir airoso de la misión. Paralelamente a una peligrosa y vertiginosa epopeya a través del subconsciente de Fischer, vamos descubriendo poco a poco al protagonista de la cinta. Nolan, sabiamente, solo muestra los detalles necesarios para resolver la trama central. De los personajes secundarios sabemos lo justo y casi todo el desarrollo emocional se centra en Cobb.
Preparados todos para un "desenlace Nolan" y también para disfrutar del magistral uso del "flashback" tan explotado y desarrollado en Memento.
No merece la pena decir mucho más de este Origen, antes de que se disfrute de él "en persona". Cada uno sacará sus conclusiones, y cualquier aspecto influirá en su percepción: desde el tiempo de metraje hasta las secuencias de acción.
Eso sí, el que tenga la posibilidad, que lo vea en cines IMAX. Nolan, como en anteriores trabajos, sabe ofrecer una historia densa, pero sin dejar de aprovechar lo que pueda utilizar de nuevas técnicas cinematográficas. Incompatibilidades las justas.
En cuanto al reparto, entre los actores secundarios vuelve a contar con el lujazo de la presencia de Michael Caine, casi ya inseparable de Nolan. Le hemos visto como fiel mayordomo de Bruce Wayne, le hemos visto en el Truco Final, y ahora, gracias a la fotografía de Wally Pfister, hay ciertos planos que por luz y fondos, (¡y la presencia de niños!), nos recuerda al comienzo de The Prestige (El truco final).
En cuanto al montaje de una cinta que dura alrededor de dos horas y media, éste corre a cargo de Lee Smith, que ya sabe enfrentarse a largos metrajes como el de El Caballero Oscuro o Master & Commander (Peter Weir, 2003).
Si quieres saber más sobre Origen, puedes visitar su página web oficial.
/Por i-garrido/
| Fecha de publicación: | 06/08/10 |
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| Categoría: | News |
