La Esfera de los Libros acaba de publicar una novela basada en el exitoso título de Ubisoft.
Por si la saga de Assassin's Creed no fuese suficientemente popular en el mundo entero, ahora ha dado un pasito más para convertirse en un icono de la cultura popular de nuestros tiempos. Lo que hoy acontece es el salto al papel de las aventuras de Ezio Auditore, que debuta en Assassin's Creed: Reinassance.
El libro, que tiene formato de novela de aventuras clásica, corre a cargo del autor inglés Oliver Bowden, que ya vió su obra publicada en Reino Unido en 2009. Un año más tarde llegó a Estados Unidos y, estos días, se edita en España con motivo del lanzamiento de la tercera parte del juego.
Sin más os adelantamos un fragmento de Assassin's Creed: Reinassance para que juzguéis vosotros mismos:
«Las antorchas brillaban y titilaban en lo alto de las torres del Palazzo Vecchio y el Bargello, y tan sólo unos pocos farolillos destellaban en la plaza de la catedral, algo más hacia el norte. Algunos más iluminaban los muelles a lo largo de las orillas del río Arno donde, por tarde que fuera para una ciudad en la que la mayoría de la gente se retiraba a su casa con la llegada de la noche, se distinguían entre la penumbra unos cuantos marineros y estibadores. Algunos de los marineros trabajaban aún en sus barcas y botes, apremiados para llevar a cabo las últimas reparaciones de los aparejos y enrollar debidamente los cabos sobre las cubiertas oscuras y recién fregadas, mientras que los estibadores se apresuraban arrastrando o cargando bultos para encerrarlos en la seguridad de los almacenes cercanos.
También en las tabernas y los burdeles centelleaban las luces, pero muy poca gente rondaba por las calles. Habían transcurrido siete años desde que Lorenzo de Medici, que por aquel entonces contaba veinte años, fuera elegido para gobernar la ciudad, trayendo con él al menos cierta sensación de orden y tranquilidad a la intensa rivalidad reinante entre las principales familias de banqueros y mercaderes que habían convertido Florencia en una de las ciudades más ricas del mundo. A pesar de ello, la ciudad no había dejado de estar en constante ebullición, pues las facciones luchaban sin cesar por hacerse con el control, algunas de ellas cambiando sus alianzas, otras manteniéndose siempre como enemigos eternos e implacables.
Florencia, en el año del Señor de 1476, incluso en una noche de primavera impregnada por el dulce olor del jazmín, cuando casi era posible olvidar el hedor del Arno si el viento soplaba en la dirección adecuada, no era el lugar más seguro para pasear después de la caída del sol.»
| Fecha de publicación: | 22/09/10 |
|---|---|
| Categoría: | News |
