Los creadores de Fahrenheit y SCE WWS buscan un nuevo enfoque en el mundo del entretenimiento virtual.
Esta semana se hacía pública la colaboración de los estudios franceses Quantic Dream con Sony Computer Entertainment Worlwide Stuidos (SCE WWS) en el desarrollo de un innovador juego para PlayStation 3.
No sabemos de qué juego en concreto se trata, pero lo que sí prometen los encargados del proyecto es un punto de referencia en la nueva generación de entretenimiento virtual. El ambicioso objetivo giraría en torno a un tratamiento visual más cinematográfico y a una mayor implicación emocional del usuario: todo un reto.
De hecho la gente de Quantic Dream son los responsables del inquietante Fahrenheit que dejó boquiabiertos a propios y extraños hace ahora dos años (con esta noticia te mostramos algunas pantallas para que hagas memoria). El tratamiento cinematográfico de las escenas y la historia mezclando ambientes costumbristas al estilo de thrillers como “Fargo”, con toques sobrenaturales, hizo que muchos jugadores de PlayStation®2 experimentaran algo más que “una simple aventura gráfica”. El modo de juego también era bastante innovador incluyendo escenas cinemáticas donde el usuario debía abrir impresionantes intros que cambiaban la trama en uno o en otro sentido, implicándole como protagonista absoluto de la historia…
Ahora debemos imaginar lo que supondrá unir la creatividad del estudio francés a la potencia del procesador Cell Broadband Engine™ y el buen hacer de SCE WWS: “Siempre creímos que ‘la nueva generación’ significaría que el contenido tuviera más significado basándose en la implicación emocional de los jugadores”, afirma David Cage (en la foto principal de la noticia), fundador y presidente de Quantic Dream.
Por su parte Michael Denny, Vicepresidente de SCE Worldwide Studios asegura estar “verdaderamente emocionados de trabajar por primera vez con Quantic Dream y de tener esta oportunidad para una vez más, impulsar la experiencia de los videojuegos hasta un nuevo nivel de interactividad y (…) de comprometer a los jugadores en un nivel emocional como nunca antes (…)”.