Lara ha vuelto para hacer historia. No te pierdas Tomb Raider: Underworld para PlayStation®3.
Mientras el cielo de México ruge y se estremece en medio de la tormenta, una solitaria figura camina sigilosamente bajo la lluvia, pistolas en mano. El templo maya, seductor e imponente, se yergue majestuoso por encima de la vegetación, repleto de tesoros y peligros inabarcables para la imaginación humana. De repente, dos panteras negras como el azabache surgen de la nada, enseñando los dientes y las garras. Esta sería una situación, digamos, 'complicada' para la mayoría de la gente... Pero no para la señorita Croft. Con mejor aspecto que nunca, Lara se deshace sin esfuerzo de las panteras y nos deleita con un espectáculo tan agresivo como encantador.
Se llama Tomb Raider: Underworld y es la última entrega de la popular serie Tomb Raider, protagonizada por nuestra glamurosa arqueóloga favorita. Lo primero que llama la atención del México de Eidos es lo increíble que parece todo a nuestro alrededor. Los efectos climáticos son espectaculares: los relámpagos iluminan el cielo periódicamente y el reflejo de las gotas de lluvia cubre las superficies. Pero no se trata de algo puramente estético, sino que las condiciones climáticas afectan a Lara: la lluvia hará más difícil desplazarse por el terreno y, como toque visual, empapará su ropa y se deslizará por su pelo, coleta abajo.
El fango de la gloria
Todos los elementos son asombrosamente realistas: si Lara entra en contacto con el lodo del terreno, este se adherirá a su piel e irá desapareciendo progresivamente por el efecto natural de la lluvia. Por su parte, la vegetación también es totalmente interactiva: al avanzar por una selva frondosa, Lara deberá abrirse camino entre la maleza con las manos. En este juego todo tiene un porqué, lo que potencia aún más la sensación de que estás explorando un mundo real repleto de peligros reales.
A diferencia de las entregas anteriores, ahora Lara puede apuntar a dos enemigos a la vez con sus clásicas pistolas, así como realizar todo un nuevo arsenal de movimientos, como dar volteretas laterales o impulsarse con las piernas para poder acceder a plataformas más altas. Además, puede utilizar los palos que encuentra por el camino para defenderse de sus atacantes o bien como trampolín, colocándolos en las hendiduras de las paredes, para alcanzar áreas inaccesibles. Los movimientos de Lara han sido creados a partir de la captura de movimientos de una gimnasta olímpica, por lo que la fluidez y el realismo conseguidos son realmente increíbles.
Un infierno pasado por agua
En cuanto a la historia, Eidos continúa encerrado en su mutismo, aunque, según la información que tenemos hasta ahora, Lara tratará de abrir un portal al inframundo maya, para lo que deberá alinear un calendario de piedra gigante con las fechas en las que, según la tradición, era posible abrir las puertas del infierno. Una vez abiertas, Lara dispone de muy poco tiempo antes de que las antiguas puertas de piedra vuelvan a su posición, y para atravesar el umbral a tiempo, tendrá que hacer uso de un nuevo elemento del equipo: su moto. A diferencia de los anteriores juegos de Tomb Raider, en los que los niveles para vehículos eran independientes, ahora Lara puede desplazarse en moto de forma habitual y, de hecho, la moto se convierte en una herramienta esencial para resolver los puzzles que encontrarás a lo largo del juego. Otra de las mejoras del juego es el garfio arrojadizo, que ahora se integra perfectamente en el desarrollo del juego, como ya se vio en la demo, cuando Lara trataba de sacar con él un bloque de piedra de un pilar para romper una zona resquebrajada del suelo.
Tomb Raider: Underworld ya presenta un aspecto excelente y promete ser el título 'croftiano' definitivo, cuando salga al mercado a finales de año. Permanece atento a todo lo que se cuece en eu.playstation.com para enterarte de las últimas novedades de esta aventura.
| Fecha de publicación: | 18/02/08 |
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| Categoría: | News |
